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Artista Concierto

Jazztick en Temuco (08/02/2024)

Durante el 8 de febrero pude asistir al recital de la banda Jazztick, en su fecha agendada en Temuco, realmente, en Padre Las Casas.

A Jazztick los conozco hace tiempo. La primera vez que los ví fue en Santiago, allá por el 2015, si no me equivoco. Estaban tocando a las afueras de la Universidad de Chile, en pleno centro de la ciudad. Me pasé un buen rato escuchando temas de Super Mario y Donkey Kong y otros juegos noventeros en clave jazz.

Y sonaban genial. Cosas así solo había escuchado en YouTube en ocasiones, de otras partes del mundo o el típico cover que realizan algunos en clave metal, lofi, jazz, etc. Pero no conocía nada local, descubrir a Jazztick fue algo bonito.

En esos años anduve muy pegado con un sitio web sencillo que te permitía escuchar soundtracks de videojuegos de plataformas como Super Nintendo, Game Boy, Nintendo 64, Sega Genesis, PC, entre otros, así que me pasaba un buen tiempo trabajando y escuchando canciones de juegos clásicos y luego, escucharlos en la onda del jazz, jazz-fusion de Jazztick, fue un toque muy interesante.

En fin, ¡el concierto! como fue el 8 de febrero, fue prácticamente un regalo de cumpleaños poder asistir, y lo hice junto a Loreto, no pensé que querría ir al inicio, cuando le conté que la banda venía a Padre Las Casas, allá por octubre, cuando me enteré de la noticia, y me emocionó mucho su alegría y entusiasmo al respecto, diciendo que sería un bonito regalo de cumpleaños poder ir juntos.

El lugar de la presentación fue el Centro Cultural Municipal de Padre Las Casas, en La Araucanía, locación que nos quedaba bastante cerca para poder asistir a pie, y en el cual ya habíamos estado con anterioridad, así que estábamos muy seguros de que no tendríamos problemas con la silla de ruedas que Loreto utiliza, así, quedamos muy bien ubicados, con buena vista y buena calidad de sonido.

Esto es de destacar, el sonido aquel día fue excelente. Nunca he sido muy técnico en cosas de sonido, pero pude identificar que todo el setlist de la banda sonó muy bien. Aparte de la calidad como músicos de cada integrante de Jazztick, quien los acompañó en el manejo del sonido también lo hizo como si fuera un integrante más.

El setlist fue basado netamente en Donkey Kong Country, la legendaria trilogía de videojuegos de Nintendo, que en los noventa, cuando apareció el primer juego de la serie, fue novedad y furor, gracias a sus gráficos avanzados, su animación fluida y jugabilidad fácil y atrapante. Los niveles estaban muy bien diseñados y pensados, permitiendo que sea un juego en el cual podían participar niños, jóvenes y adultos, gracias a los personajes principales y enemigos del juego… y su diseño sonoro y música.

Es que ¿quién no ha escuchado alguna vez aquella música relajante y etérea del “nivel del agua”? o ¿la tonada de guitarra eléctrica característica de King K. Rool? o más simple aún, ¿la melodía de entrada del juego?

Jazztick en el Centro Cultural de Padre Las Casas (extraída del Facebook de la banda)

Hay un lazo muy fuerte entre el soundtrack de Donkey Kong Country y una generación completa de niños y adolescentes que ahora somos adultos, profesionales, padres de familia, etc. que valoramos todo esto no con un afán nostálgico de añorar los viejos tiempos, sino de que encontramos verdadero valor en sprites y melodías que nos acompañaron en momentos importantes de nuestra niñez, adentrándose y permitiendo ser parte de nuestra vida y personalidad, tal como varios tenemos frases de Los Simpsons grabadas en nuestro vocabulario diario, las melodías creadas por David Wise y compañía, calaron hondo en una generación, que ahora disfruta de músicos de primer nivel entonando anímicamente aquellos acordes, con una propuesta moderna, fresca y alocada, tal como el jazz lo permite.

Es que no sería lo mismo si fuera Funkstick, Rapstick o Rockstick (no negando que serían maravillosas ideas de combinaciones), pero Jazztick dió en el clavo. El jazz da para mucho, su flexibilidad musical y su característica apertura hacia la improvisación, permite que sea el estilo musical ad-hoc para experimentar con las notas de 16 bits de la banda sonora de muchos videojuegos clásicos. Tal como la música de Peanuts es una buena entrada para el jazz en general, la música de estos juegos puede enlazarse correctamente con el jazz o bien, éste último puede adentrarse sin problemas en aquellas melodías y acordes.

Aquatic Ambiance, en su versión Jazztick (grabado en la presentación)

La banda está conformada por cuatro integrantes:

  • Verúd (Sebastián Vera), bajista del grupo y quien también se encargó personalmente de recibir a algunos asistentes y revisar algunas entradas. Fue quien nos recibió en el pórtico del Centro Cultural. Su onda y estilo al tocar el bajo, alocado, flexible, rápido e inspirado, le dan un toque de poder genial a Jazztick y permite que su instrumento, el bajo, a veces poco notorio en el chipset de sonido de una consola, destaque de una forma salvaje en vivo.
  • Max (Maximiliano González), teclista de Jazztick, el hombre a cargo de las teclas de piano y sintetizador, ¡cuánta energía tiene! no sólo para tocar magistralmente su instrumento, sino también para compartir con el público, animarlo, hacerlo partícipe y disfrutar al mismo tiempo las notas que va tocando. Es que se nota que fue de los chicos que disfrutó con aquellos videojuegos, tal como menciono con anterioridad.
  • Lonco (Ariel Flores), el saxofón no puede no estar presente en el jazz y en Jazztick, Lonco es el encargado de poner las notas sabrosas, jazzísticas y melómanas del saxofón, dándole el toque preciso a temas notables como Aquatic Ambiance o DK Island Swing. Lisa Simpson queda chica en comparación, ya que Lonco le pone no sólo un buen sabor sino que igual mucha alegría y entusiasmo al momento de dejarse llevar por las notas musicales de las canciones.
  • Beto (Fernando Quintana), en la batería, Beto acompaña cada canción, cada tema, con una actitud poderosa, alegre, que disfruta no sólo de tocar enérgicamente la batería, sino que también disfruta de las melodías que cada compañero integrante va reproduciendo y creando a medida que la presentación avanza. Beto demuestra no sólo moverse flexiblemente por las características del soundtrack de Donkey Kong, sino que también muestra su capacidad de adaptarse a diferentes estilos, en los sutiles toques presentes de los mismos en varias instancias.

De este grupo, Verúd y Max son los Jazztick originales, a quienes tuve el agrado de conocer en aquella tarde santiaguina. Recuerdo que ahí eran cinco integrantes y que el batería era el padre de uno de ellos (no recuerdo de quien) y a pesar de estar tocando en la calle, la diferencia con una presentación tipo recital en vivo, no ha menguado en calidad, sino al contrario, han crecido mucho y Jazztick ha evolucionado como una banda que sabe lo que hace, se entiende entre sus pares, tienen buena comunicación musical y también son flexibles y sencillos si se trata de recibir o dejar en libertad a algunos miembros, siempre sin perder su calidad y cercanía.

No por nada han tenido presentaciones notables en lugares como la Sala SCD, diversos eventos de temática gaming y su propia carrera artística, que si bien, se dedican a esta mezcla de jazz y videojuegos, no es un bloqueo o impedimento para hacer notar su experiencia como músicos, la calidad de cada uno en su instrumento y la capacidad increíble de sonar originales y frescos con cada proyecto musical que presentan.

Sin lugar a dudas, fue un concierto que disfruté mucho, todos los que estábamos aquella tarde en el Centro Cultural volvimos a ser niños frente a un televisor, con un control de Super Nintendo en nuestras manos, compartiendo con Donkey Kong todo su poder y sus bananas para derrotar a King K. Rool una vez más.

Esperando desde ya a que vuelvan una vez más 😄

Presentación en el Teatro Cousiño, Santiago.

Para concluir, puedes seguir a Jazztick en su redes sociales, Spotify, YouTube y Bandcamp, a la vez, que puedes enterarte de sus próximas presentaciones y proyectos en su sitio web.

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Álbum Artista

Hesed

MC Guerrero regresa a este blog para presentar su más reciente creación, “Hesed“, lanzado el 1 de diciembre de 2023.

Este álbum se aventura entre el funk y el trap, fusionando estilos en una época donde el funk experimenta un resurgimiento notorio. MC Guerrero logra sazonar su propuesta con una amalgama de sonidos que enriquecen la producción y la experiencia auditiva de cada tema en “Hesed”.

La palabra “Hesed”, de origen hebreo, se traduce principalmente como “eres tan bueno“, haciendo referencia a la gracia divina y la bondad de Dios. Este concepto se convierte en el eje central del álbum, impregnando cada pista con un mensaje de gratitud y reflexión espiritual.

Aunque el hip-hop es la base del estilo de MC Guerrero, sorprende al fusionarlo magistralmente con el funk y ritmos urbanos modernos.

La producción principal del álbum está a cargo de RecPro, con aportes de Simón San Martín – La S –, ambos aportan ritmos modernos y amigables que enriquecen la experiencia auditiva.

La gratitud y bondad divina se hacen evidentes desde el primer tema, “No soy yo“, donde resalta el sonido del bajo y los acordes melódicos de Simón San Martín. Es admirable el esfuerzo de Ciro al apartarse del flujo típico del rap para adoptar audazmente el canto melódico como un nuevo elemento en su propuesta artística.

En “A veces“, el segundo track, el rap regresa acompañado por Diego Jabneel, con un coro melódico y un bajo funketa que se mantiene presente a lo largo del álbum. La letra explora el amor de Dios y nuestra tendencia a pasar por alto su bondad.

Fiesta“, el tema más funk del álbum, invita a disfrutar de la vida espiritual con Dios, descansando en sus bondades y manifestaciones de amor. Aquí, la voz rapera de Ciro se fusiona hábilmente con el canto y un sonido funk que evoca influencias de Jamiroquai y Bruno Mars a nivel productivo.

Me tienes“, el cuarto track, comienza con un agradable acorde de guitarra y, al igual que “Fiesta”, abraza la propuesta musical más funk. Aquí, disfrutamos de un rap que expresa sabiduría y crecimiento en comparación con su álbum anterior (que reseñé brevemente aquí).

Tu puerta” ofrece un cambio de ritmo, acercándose al R&B moderno con un sonido ambiental marcado y una letra que relata la confianza en Dios a pesar de las dificultades. El rap presente en este track muestra influencias del trap sin perder la esencia R&B, permitiendo una escucha relajada y agradable.

El siguiente tema, “No sad“, inicia con efectos de sonido de videojuego, marcando un giro hacia el trap moderno. El coro pegadizo y la melodía moderna rinden homenaje al nombre del track, utilizando palabras en inglés sin caer en el spanglish. Al igual que en “Fiesta”, el track se siente corto, dejando el deseo de escuchar más.

En colaboración con Izaayn, MC Guerrero nos presenta un tema romántico en clave urbana actual: “Flechas de fuego“, con una batería más reggaetón y una letra que, aunque romántica, evita los clichés propios de la música pop relacionada. Aquí, presenciamos el amor según lo describe Dios, con referencias al libro de Cantares, expresado de manera sensible, sincera y cercana.

El álbum continúa con “Dame de tu Paz“, un track de trap con un sonido moderno y una producción fresca. MC Guerrero expresa su búsqueda de paz en Dios frente a las distracciones del mundo, encontrando detalles divinos en la naturaleza, la familia y la cotidianidad.

Encuentro“, el penúltimo tema, es una colaboración con Simón San Martín (La S), quien también produce el track. La propuesta combina reggaetón con elementos de trap, mostrando el estilo característico de ambos artistas, con guiños a la producción de artistas modernos como The Weeknd.

“Hesed” concluye con “Aliento“, un breve track en clave jazz rap. Ciro, con un rap cómodo, invita a buscar a Dios y dedica personalmente el cierre del álbum. El sonido del saxofón añade un toque jazzístico que enriquece la instrumental.

Hesed” representa un crecimiento notable para MC Guerrero, modernizando su obra sin perder sus raíces raperas. Cada pista es una muestra de su capacidad musical y lírica. Recomiendo especialmente temas como “Fiesta”, “Me Tienes” y “No Sad” para una experiencia completa del álbum.

¡Y no olvides que puedes seguir a MC Guerrero y su música! Puedes encontrarlo en Instagram, YouTube y Spotify.

Nota final:
Esta es la última publicación del 2023, y quiero expresar mi agradecimiento por tomarte el tiempo de leer los artículos compartidos durante este año. Aunque fue más lento que el anterior, espero que durante el 2024 surjan nuevas ideas para expandir este pequeño espacio. No pretendo ser La Celda de Bob ni tampoco Music Radar Clan, pero disfruto haciendo esto y, cuando hay buena música, es casi inevitable no escribir y destacar varias cositas.

¡Felicidades a cada uno y espero que el 2024 les traiga nuevas sorpresas, nuevas emociones y nueva música por montones!

¡Nos vemos en 2024!

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Artista Canción

Stay with me…

¡Hola! hoy quiero contarte de una sorpresa audiovisual inesperada para mí, durante esta semana final de noviembre y que comparto con un poco de contexto a continuación.

Soy millenial, como tal, crecí con música de los años 80, 90, 2000 y así hasta la actualidad, formando mi particular eclecticismo musical.

Y como muchos, también soy de los que pasó la transición de usar TV local a la TV por cable (o de paga) y posteriormente, Netflix y similares. Lo mismo con el paso del teléfono al smartphone y de las cartas al WhatsApp.

Y obviamente, el internet es parte de esa evolución, desde los que usamos en algún momento un módem a 56kbps hasta las modernas bandas anchas de 1gb o incluso, Starlink y su internet satelital.

Ese crecimiento como parte de la cultura de internet, con redes sociales, vídeos y memes por doquier, también ha influenciado mucho mi apreciación musical, al poder conocer un espectro aún mayor de artistas musicales sorprendentes y novedosos.

Como muchos, también llegué al citypop japonés por medio de un meme y como muchos compartirán, la canción top, por así decir, es Stay With Me (Mayonaka no door) de la célebre Miki Matsubara.

Vamos, que todos alguna vez hemos oído, de cerca, a lo lejos, por una recomendación, algún vídeo, reel, short o similar alguna parte de la melodía básica y el coro diciendo “Stay with me / Mayonaka no doa o tataki…”

Lanzada el 5 de noviembre de 1979, en su natal Japón, y luego de tener muchas experiencias cantando en bandas locales, Miki Matsubara lanza la canción de la que te hablo hoy como single principal de su álbum Pocket Park, que publica al año siguiente.

Su fama fue prácticamente inmediata. En aquellos años estaba en auge el citypop, un subgénero del pop nacido en Japón y el cual mezclaba letras melancólicas con ritmos de occidente, entre ellos el jazz, dance, disco y funk. Stay With Me llegó a convertirse en un verdadero símbolo de aquel nostálgico estilo musical.

Sin embargo, la vida tiene sus matices, a veces muy oscuros y Miki Mitsubara, a finales de los noventas decide retirarse y alejarse de escenarios y presentaciones, también de seguir creando nueva música, sólo componiendo para otros artistas. Su vida personal también resulta afectada, por causa de un cáncer detectado con posterioridad que truncó su deseo de volver a los escenarios, esto sucedido a inicios de los 2000.

Miki Mitsubara fallecía el 7 de octubre de 2004, a los 44 años. Sin haber podido reencontrarse con su público y mucho menos, sospechando lo que el futuro le tendría como regalo.

Aquel regalo llegó en 2020, como un meme, sobre algo de música nostálgica de los años 80, de aquel sentimiento de añoranza de los años pasados. La melodía de aquel meme, era Stay With Me.

Esto conllevó al redescubrimiento del citypop nipón y de Matsubara, consagrándola póstumamente como una artista muy querida, respetada, versionada y escuchada por muchos.

Lo lindo de todo esto, y a modo de la sorpresa que contaba al inicio, es que durante esta última semana de noviembre, su canal oficial en YouTube ha lanzado un vídeo clip oficial de la canción Stay With Me (Mayonaka no door), dirigido por las brasileñas hermanas Fridman y con una puesta en escena que relata la historia de un par de desconocidos que vive un efímero amor en una lavandería.

Cuenta con una coreografía bonita y visualmente ad-hoc tanto a las armonías de la canción, como al ambiente que genera su letra y en especial, la voz de Miki Matsubara.

El vídeo forma parte del relanzamiento de su álbum debut, Pocket Park, remezclado y con una calidad sonora actualizada.

Sin lugar a dudas, un excelente homenaje y un hermoso vídeo para una canción maravillosa, que ya no sólo es recuerdo de un pasado, sino también símbolo de un presente y un futuro del que todos podemos ser parte, a través de la voz y melodías de Miki.

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Álbum Artista Opinion

Mercuriales

Hoy les cuento de uno de los descubrimientos del año, aunque siendo sincero, desde el 2022 que sabía de ellos, pero ahora es el momento de hablar de ellos.

Mercuriales es una banda de Córdoba formada en 2019 que propone un viaje musical fusionando sonidos sintéticos con beats y cuerdas donde coexisten géneros diversos como rock, trap, hip-hop, y dream pop.

Iniciado por Fer Mich y Yuls Átomos, el proyecto se expandió a formato banda con la incorporación de Vicky Gigena en el bajo, Iñaki Etchegaray en guitarra lead, Violet Assai en el acordeón y el teclado y Emi Bergliaffa en percusión en el año 2021.

Sus letras proponen re-pensar y re-pensarse en situaciones del cotidiano, el barrio, las amistades, ondulando entre lo arduo y la liviandad del transitar.

Esta descripción, tomada textualmente de su perfil de Spotify es la forma más concisa de presentar a Mercuriales. Pero si me permites extenderme, es mucho más que lo que aquellos párrafos pueden expresar respecto a la banda.

Nunca en lo personal, he sido muy cercano al mundo musical argentino, más que nada, porque no he conectado con ella como otros muchos lo han hecho, a través de Gustavo Cerati, Charly García, Vicentico, Fidel Nadal o el Bahiano, pero siempre he tenido una admiración por artistas específicos, que como menciono, quizás no forman parte de mi playlist diario, siempre están presentes por una canción específica.

Y tal es el caso de Mercuriales. Llegué a conocerles por medio de Vicky Gigena, bajista del grupo (*), gracias a intereses en común como colegas en el mundo del diseño gráfico y empezamos a compartir algunas cosas, ella compartía algún extracto de un tema de Mercuriales y yo hacía lo mismo con alguno de los temas que he estado produciendo durante estos años. Hay una amistad cimentada en diseño, YouTube, WhatsApp y música, en especial, estos ritmos funk y hip-hop tan frescos y modernos.

Mercuriales, tal como indican, tienen una mezcla muy fresca que unifica hip-hop, funk, rock y dream pop, con toques de rap y música urbana muy puntuales, todo pasado por una jugera y filtrado, cual buen café, para dar con una propuesta funketa muy rítmica y agradable de escuchar. Muy moderna y de la cual te dan ganas de escuchar y disfrutar mientras paseas en automóvil, en bicicleta o a pie, a través de los colores de la ciudad, las texturas y aromas que puedes encontrar en tu camino. El rimo y melodía acompañan aquellas instancias, tal como me acompañan mientras escribo estas líneas.

Se hace poco el EP que lanzaron en 2022, llamado 24/7… es grosso, como diría un buen argentino, pero sus cinco temas se hacen poco, para la genialidad del sonido del grupo, es injusto, jajaja, pero de lo bueno, poco, dicta el dicho.

Estos cinco temas, expresan más que nada, la cotidianeidad de la vida urbana, el deseo de ir más allá, de disfrutar la vida y crecer también, mostrando la fragilidad de los sentimientos humanos y sus vivencias diarias. También, hay crítica social muy puntual, que le da un toque social moderno y enchufado a la realidad. Hay rapeos breves, pero bien establecidos, una melodía mayoritariamente funk en la forma en que se van concatenando los versos y las armonías vocales, sobretodo en fraseos y onomatopeyas, complementan súper bien el groove general de los temas.

Ya fundió el Plan, tiene una melodía que recuerda varios artistas de funk o R&B norteamericanos, con aquel toque dream-pop de fondo, que permite que apreciar el tema sea una experiencia que permite conectar con los versos cantados.

Frágil, tal como el título, es una canción que tiene un sonido que invita a escuchar desde la primeras notas, destacando la línea de bajo, que posee un sonido atractivo y relajado. La letra de este track es una de las que me gusta de este EP, el sentimiento, los matices, el tiempo, la muerte, esas temáticas que creo que todos hemos sentido en más de una ocasión, hace que el tema sea disfrutable a modo introspectivo pero también, disfrutable, por su instrumentación.

B1C1, fue el primer tema que escuché, gracias a Vicky y ahí enganché con el ritmo y onda de Mercuriales, recordándome a lo mejor de Los Tetas y a la parte más funkera de Chancho en Piedra, pero con un giro urbano rico y moderno.

Bai Bai, el último tema y que le dice bye-bye al álbum, es como indica su nombre, un tema para despedir finalmente a una experiencia que debe quedarse en el pasado, tú le pones el subtítulo: sea un amor, un trabajo, una amistad, una mala experiencia, etc. Tiene una mezcla muy extravagante de ritmos urbanos actuales, que lo hacen pasear entre el dream pop y el trap, tanto el moderno como el clásico.

Cabe destacar también que han sabido no sólamente crear este EP con estos ricos sonidos y ritmos, de forma musical, sino que también ha podido traducir aquel feeling de sus canciones de forma audiovisual, con un video clip que abarca la duración completa del álbum, con distintas tomas, enfoques y ambientación, según la canción del momento.

La cinematografía de estos clips está súper bien lograda, resulta atractiva y es una excelente compañía para las melodías sonoras a las cuales complementan, de forma idónea, al nivel, que me han inspirado para hacer algo similar, aunque no sé si lo haría con la duración del álbum que estoy planificando, porque no sé si tendré ideas visuales para más de una hora de duración, jajaja.

En fin, todos los aplausos son para Mercuriales, porque han sabido trabajar su propuesta de una forma correcta, auditiva, visual y como manifestación de la cultura musical actual que se levanta no solo en Córdoba, sino también en distintas partes a lo largo y ancho de Argentina, no por nada ganaron el premio a artista o banda revelación urbana del año 2023 en los premios Cieya (Cámara de la Industria del Espectáculo y Afines), dando un verdadero salto en su carrera musical.

(*) Al momento de publicar este artículo, Vicky ya me ha contado que no sigue en Mercuriales con el sonido de su bajo. ¿Los motivos? me parecen ciertamente inmaduros, pero sé que para Vicky será una oportunidad no sólo de crecer como la gran diseñadora que es, sino que también tendrá la oportunidad de poner todo el groove de su bajo en un futuro musical que puede ser más que próspero.

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Artista Blog Opinion

Bajo La Norma

Durante estos días feriados de fiestas patrias en Chile, he lanzado un single nuevo en Spotify, llamado “Y Sigo Aquí”, el cual es una recreación completa de una canción original que grabé entre 2007 o 2008. Actualizar esta canción no sólo me hizo reescribirla, sino también, recordar y en parte, estudiar mis pensamientos e ideas en aquellos años en los que concebí el tema.

2008 venía siendo un buen año para mi, había dado el salto a producir mis propios temas, al menos, de manera artesanal y tenía varias ideas. Siempre con Enzo (Dyestroh) como contraparte en lo posible, pero también, pude hacer varias cosas de forma independiente. Eso sí, tenía mis dudas… ¿podría encontrar una buena dirección al no contar con Enzo como siempre? ¿funcionaré bien como solista si estaba acostumbrado a trabajar como dúo? todas esas interrogantes, vivencias y experiencias de aquellos momentos empezó a redefinir mi propuesta y estilo personal. La canción original “Sigo Aquí” fue una respuesta, creo, a aquellos instantes.

Traerla al presente y hacerla concordar con este tiempo, también fue un reto, quizás, no tanto a nivel lírico, ya que la letra se mantiene muy similar al original, salvo algunos versos actualizados, cambiados y mejorar la fórmula y cadencia de algunas rimas al ser recitadas/rapeadas. El reto tampoco fue producir un buen beat moderno que pueda potenciar la letra, ni tampoco encontrar el tono de voz hardcore apropiado para el tema.

El reto para mi fue… ¿puedo identificarme con esta letra en mi actualidad? Y la verdad, si, si pude. Y notarlo no sólo me ha hecho vivenciar mi propio crecimiento como artista, sino también, añorar, en cierta forma, o mejor dicho, recordar con mucho cariño todo lo que hicimos en conjunto con Enzo, como dúo. Un dúo llamado Bajo La Norma.

Y con esta introducción basada en estos días, quiero contarte un poco de qué o quiénes son (o eran) Bajo La Norma.

Estilizado como BajoLaNorma y abreviado BLN, es un dúo de hip-hop de influencia cristiana que fue creado el 2004 por Enzo “Dyestroh” Carrasco y José “Beraka” Lobos, amigos y hermanos de rimas desde el 2001, nuestras inquietudes por el hip-hop se complementaron, creando “Reforma”, efímero dúo con el cual realizaron covers, a la vez que empezaban a desarrollar su estilo propio. Prontamente desarrollaron sus propias letras y temas y también desarrollaron el arte del graffiti.

Durante el 2002 y luego de tener la ambición de fomentar la cultura hip-hop, formamos la agrupación TMS —TagMasterS—, la primera crew hip-hop de la ciudad de Los Álamos, en la región del Bío-Bío, la cual llegó a integrar a 12 jóvenes, abarcando el breakdance, graffiti y rap, participando de concursos y eventos varios.

Enzo traía ideas y referencias desde Santiago, al tener familiares allá y visitarlos en ocasiones, volviendo a Los Álamos con música de nuevos exponentes, fórmulas de rap e ideas visuales. Yo hacía lo mismo, trayendo música y novedades desde Temuco, justo en los años en los que se había formado una gran comunidad de raperos y artistas afines con ideas cristianas, a la par del florecimiento del rap underground temuquense.

Como TMS nos vimos potenciando nuestras habilidades como MC’s y como escritores de graffiti, tags, bombs, 3D, wildstyles y otros estilos. Participamos de eventos municipales y religiosos, buscando lugares donde poder demostrar nuestro arte, sin sonar pretensiosos. Así, llegábamos a compartir con jóvenes de Santiago que participaban en campamentos de ayuda social por parte de entidades ligadas a la iglesia católica y cuando hacían cosas en el gimnasio municipal, allá estábamos haciendo freestyle libremente, ante la mirada atónita de chicos que no conocían el rap ni mucho menos, que se practicaba en aquella zona.

Todas estas experiencias fueron nuestra escuela. Tardes completas en la casa de Enzo, escuchando música, haciendo mixtapes para compartir con nuestros amigos, leyendo una revista sobre hip-hop española, Hip-Hop Nation, que también sirvió como medio de referencia, compartiendo rimas, conversando temas personales y anécdotas que día a día iban definiendo nuestra propuesta. O en mi casa, jugando a ratos en un antiguo Macintosh y escuchando rap francés o americano, a la vez que boceteábamos graffitis y caricaturas de nosotros mismos.

Así, con todo este ánimo e intención, planificamos nuestra primera maqueta como TMS, la que titulamos “Primera Fase”, la cual nunca fue producida, por diferencias conceptuales y problemas a nivel grupal, ya que si bien, éramos tres los principales creadores del concepto de la maqueta (es decir, tres integrantes estábamos creando rap: Enzo, Christopher, alias ‘Semántiko’, y yo), queríamos integrar a los demás, como un todo, pero nos encontramos con que éramos sólo nosotros, Enzo y yo, quiénes estaban más empeñados en el proyecto. Este pensamiento, junto con otros problemas que surgieron, produjeron el quiebre y la disolución final de TagMasterS.

Pero ambos, Enzo y yo, siempre seguimos creativamente inquietos, y un año después, formamos Bajo La Norma a principios del 2004, ahora una nueva agrupación, con raíces cristianas y abarcando principalmente la música, con la clara intención de poder grabar una maqueta y difundirla en la zona. Manteníamos la mentalidad de grupo, al contar con José Matamala (Crawn/Zega) como tercer miembro, Crawn siempre estuvo con nosotros en TMS, apoyando, abriéndonos su hogar para reunirnos y compartir. Aún así, no lográbamos, mejor dicho Enzo no lograba, entusiasmar a Crawn lo suficiente como aventurarse a hacer rap. A pesar de los años de aprendizaje y experiencia con TMS.

Naturalmente, trabajamos como dúo con Enzo. Quizá eso fue lo que debimos haber hecho desde un principio, pero nuestro amor por el hip-hop nos llevó a intentar formar un equipo o grupo primeramente. Deshacernos del “peso” de TMS y de empezar a trabajar como dúo como BLN, nos permitió enfocarnos en escribir canciones que manifestaban nuestra fe en aquel momento y que también eran una suerte de declaración de renovación e intenciones que queríamos establecer como grupo de hip-hop cristiano. O como grupo de hip-hop a secas: que podíamos entregar un mensaje diferente, sin perder credibilidad en las calles o por otros pares.

Aquellas sesiones de escribir temas concluyeron en el verano de 2005 con el lanzamiento de “Nuevo Pacto”, EP de 8 temas en el que expresamos nuestra forma y visión de vida y entregamos un mensaje de paz, mediante el estilo propio desarrollado con el pasar de los años. Esta producción fue ampliamente difundida en radios y en tocatas y eventos locales.

El trabajo que habíamos iniciado en 2002, rendía frutos en 2005, obteniendo buenas referencias de nuestros pares y amigos en otras localidades y de que el hip-hop en Los Álamos estaba establecido gracias a nosotros. Así, seguimos participando con otros grupos y tocatas, formando lazos de amistad con crews y raperos de otras ciudades, siempre abiertos a compartir el hip-hop y su cultura de manera amplia y transparente.

Bajo La Norma no sólo definió nuestra capacidad y trabajo artístico, sino también que es un sello de amistad que ha perdurado hasta el día de hoy.

Luego, procederían a tomar caminos distintos, Dyestroh en Santiago y Beraka en Temuco, siendo igual activos creativa e individualmente. Y durante aquel año 2008, mientras yo formaba una carrera en solitario, en Temuco y empezaba a ser partícipe del movimiento hip-hop de la ciudad y Enzo desarrollaba su trabajo en Santiago, también dando rienda suelta a su creatividad en el rap, comienzamos con la inquietud y el anhelo de continuar con nuevas grabaciones y producciones, esto nos llevó a crear y lanzar un par de singles y un relanzamiento del EP Nuevo Pacto, ya como un LP que incluye temas nuevos e instrumentales.

Así, llega el 2010, donde pude lanzar un álbum solista autoproducido, llamado “Demos Demás”, que era un recopilatorio de demos y temas inacabados propios y de Bajo La Norma, incluyendo participación de grandes amigos.

Durante 2014, a diez años de la creación de BLN, empiezan a crear nuevas ideas y la música fluye entre nosotros, y tal como hace una década, en el verano del 2015 lanzamos un single, llamado “Otra Vez en Escena”, que era una declaración de intenciones y una forma de mostrar que seguíamos conectados y creativos, a pesar de la distancia y los años.

Por eso, Enzo forma parte de mi proyecto actual de producción musical. Enzo es prácticamente el primero que revisa las letras que escribo y el primero que recibe las maquetas y másteres finales de las canciones que llevo producidas. También, es obvio, es parte del proyecto compartiendo rimas directamente, en el tema “Reacción, Arte y Protesta” que grabamos y lanzamos durante el invierno de 2022, con otro tema en conjunto en planificación.

El tiempo nos dió la razón, la experiencia, las habilidades, la paciencia y la alegría de poder compartir una amistad, una hermandad y un lazo basado en el hip-hop.

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Álbum Artista Opinion

Linger Awhile

Agosto ha sido un mes de cambios y por ello, no he podido realizar publicaciones como lo tengo establecido, pero durante septiembre volverá la normalidad, con artículos que tengo pendientes por compartir.

Hoy te vengo a contar sobre un álbum al que le he dado vueltas algunos días de forma continua: “Linger Awhile” de Samara Joy, publicado en 2022.

Jazz puro, moderno e igualmente clásico. “Linger Awhile” es el segundo álbum de Samara Joy (de 23 años), nativa del Bronx, New York y ganadora del Grammy al mejor nuevo artista y mejor álbum vocal de jazz, en su versión 2023.

En un presente donde lo que más resuena es la música urbana (en sus distintas facetas y estilos) volver un instante a su innegable pasado e influencia, el jazz, en la voz de Samara Joy, es un oasis que tanto melómanos y oyentes ocasionales pueden disfrutar abiertamente.

En el vibrante panorama musical de 2022, este álbum emergió como una joya que atrajo la atención de melómanos y críticos por igual, gracias a su cautivadora voz y una maravillosa expresividad vocal para transmitir emociones a través de su música.

La producción en “Linger Awhile” es de primera categoría, con cada pista que muestra la impecable destreza musical de Joy y los músicos que la acompañan, mayormente los mismos que la acompañaron en su primer LP, artistas que también fueron sus maestros durante su estadía en la Universidad Estatal de New York. Así, Pasquale Grasso, en guitarra y Kenny Washington, en batería, continúan su camino y aventura musical junto con Samara. Se les añaden David Wong, en el contrabajo y Ben Paterson en el piano. De esta forma la mezcla del álbum está equilibrada, permitiendo que la voz de Joy tome el centro del escenario mientras resaltan las complejidades de cada instrumento. Eso y sin considerar que fue producido y editado en un sello histórico en el jazz como lo es Verve Records.

Los medios han elogiado rápidamente “Linger Awhile”, y muchos críticos han destacado el talento de Samara, siendo descrito como “un álbum asombrosamente bueno” y la calidad vocal de Samara, describiéndola como poseedora de “un timbre increíblemente bello”.

En lo personal, no siendo un asiduo oyente de jazz, me ha encantado su propuesta, su sonoridad y el ambiente que logra generar durante la experiencia del álbum completa. Esa ambientación y feeling que sólo el buen jazz logra manifestar, hace que concentrarse en las letras y en la música, permita sentir su contenido, sus ideas y su expresividad.

Es un álbum que fácilmente puedes disfrutar en una noche como las actuales de mi ciudad: lluviosa, un tanto fría, pero acompañado del calor del fuego, de un buen café o mejor aún, de un buen vino en compañía de alguien íntimo y querido, disfrutando de un momento de calidez humana, a través de una rica conversación o bien, de estar en silencio, en sintonía, escuchando cada melodía, armonía y frase expresada por Samara Joy.

Como favorito personal, recomiendo el tema “I’m Confessin’ (That I Love You)”, sobretodo por su parte final, vocal y netamente expresiva, que muestra su talento con creces, a la vez que te sumerges en un sentimiento de apreciación del amor que es rico de escuchar y sentir.

También, “Guess Who I Saw Today” y “Someone to Watch Over Me”, tanto por la calidad de Samara como vocalista y por la increíble calidad de los músicos que la acompañan en esta aventura romántica y disfrutable que es el álbum “Linger Awhile”.

“Linger Awhile” es una escucha obligada para cualquiera que aprecie la buena música y el buen jazz. Samara Joy ha creado un álbum que no solo es musicalmente rico, sino también emocionalmente resonante. Con su estilo y excepcional talento, Samara afianza su lugar como una de las artistas más prometedoras de nuestro tiempo, y “Linger Awhile” es un testimonio de su genio musical.

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Blog Opinion

Trip-Hop

Antes de continuar con el artículo de hoy, quiero agradecerte por pasar por acá y leer este blog. Como bien sabrás, lo hago de forma humilde y sencilla, sin ser un músico letrado o profesional, menos aún, un periodista o historiador, pero con ánimo —aunque muchas veces flaqueo— y sobretodo, entusiasmo al poder manifestar el amor por la música, no sólo haciéndola, sino también, escribiendo estas cositas en torno a ella.

Siendo así, hace unos meses hablé sobre una canción de Massive Attack, Risingson, que es una de mis favoritas del género que titula esta publicación, me refiero al trip-hop.

Es que el trip-hop, desde que lo descubrí a inicios del 2003, según recuerdo, marcó mi “sentido musical” respecto a entender las ramificaciones y mezclas que han surgido a partir del hip-hop y de cómo el ambiente, la cultura y toda la idiosincracia de un país puede influir en cómo se percibe, comprende y desarrolla un estilo musical, tomándolo y rehaciéndolo —cual alfarero con la greda— en una nueva obra.

En el vasto y ecléctico panorama musical, existen géneros que logran fusionar diferentes elementos para crear algo verdaderamente único y cautivador. Uno de esos géneros que ha dejado una huella profunda en la industria musical es el trip-hop. Originario de las calles de Bristol, Reino Unido, durante la década de 1990, el trip-hop ha evolucionado para convertirse en un estilo musical inconfundible y fascinante que fusiona elementos del hip-hop, la electrónica, soul y música ambiental, creando una atmósfera única y embriagadora.

El trip-hop se caracteriza por su ritmo lento y pausado, generalmente entre 80 y 110 beats por minuto, creando un ambiente relajado y muchas veces misterioso. Sus líneas de bajo son profundas y envolventes, mientras que las percusiones a menudo se toman su tiempo para resonar, creando una sensación de suspense en cada nota.

Las producciones de trip-hop son famosas por su enfoque en la experimentación y la mezcla de diferentes estilos. Los artistas tienden a samplear fragmentos de otras canciones y combinarlos con capas de sonidos electrónicos, cuerdas suaves o vocales melancólicos. La instrumentación puede ser mínima y se enfoca en crear atmósferas sonoras cautivadoras.

Como digno representante musical de Reino Unido, lugar donde también se destaca un nivel migrante importante, proveniente de muchos países, también se hacen presentes detalles de otros estilos musicales en el trip-hop, más allá de los mencionados. Hay una conjunción novedosa y enriquecedora proveniente del Caribe, gracias al reggae y al dub, este último muy resonante en ciertos aspectos sonoros y productivos de algunos artistas, así como el downtempo, el jazz (muy importante en artistas como Portishead) y beats o breaks netamente neoyorquinos. Esta mezcla increíble proporciona un fundamento que destaca por sí solo y permite que el trip-hop coexista con otros estilos bretones y extranjeros.

Otra de las principales características distintivas del trip-hop es su ambiente hipnótico. Al escuchar este estilo musical, los oyentes pueden encontrarse sumergidos en un suerte de estado de trance, envueltos por capas de sonidos y texturas sonoras. Esta experiencia sensorial puede transportarlos a un viaje introspectivo, permitiéndoles escapar de la realidad y dejándolos flotar en un mar de sensaciones.

El trip-hop también se asocia con la noche y las calles urbanas, lo que crea una sensación de nocturnidad y misterio en sus oyentes. Sus atmósferas melancólicas y a veces sombrías evocan imágenes de paisajes urbanos iluminados por luces tenues y neblina, sumergiendo a los oyentes en una experiencia cinematográfica.

Hip-hop, downtempo, dub, jazz, Reino Unido y la situación social de los años 80s y 90s fueron la mezcla perfecta que permitió el desarrollo de uno de los estilos musicales más notorios: el misterioso, ambiental y experimental trip-hop.

Alguna vez leí en una revista hiphopera, de que el hip-hop (y por extensión, la música urbana) en Reino Unido se diferencia del estadounidense de la siguiente forma: «los estadounidenses tienen la capacidad de rimar, de improvisar y escribir de forma exquisita. Nosotros, los británicos nos destacamos por nuestra capacidad musical, nuestras instrumentales son (más) enriquecedoras».

Cuando leí eso, le encontré todo el sentido del mundo y con mayor razón, luego de conocer y empezar a consumir trip-hop de manera constante.

Varios artistas y grupos han dejado una marca indeleble en el género del trip-hop con sus producciones únicas y vanguardistas. Entre los más destacados se encuentran:

  • Portishead: Originarios del puerto del mismo nombre, su propuesta contiene una mezcla de elementos electrónicos, samples y mucho uso de jazz y soul, voces melódicas, gracias a la gran Beth Gibbons y letras emocionales. Su álbum Roseland NYC Live, grabado en directo en New York en 1998 es un must-must que debes escuchar y disfrutar.
  • Massive Attack: Pioneros del género, han sido los más influyentes en la escena musical, combinando hip-hop, soul y electrónica en clave más ambiental, para crear una amalgama de sonidos cautivadores. Su primer álbum es un verdadero clásico y cada álbum y EP editado por ellos cuenta con verdaderas joyas que no sufren del paso del tiempo, sonando siempre actuales.
  • Tricky: Con su estilo distintivo y experimental, Tricky ha sido una figura clave en la evolución y expansión del trip-hop, trabajando en conjunto con integrantes de Portishead y sobretodo, Massive Attack. Su estilo característico es el susurro, que junto a su tono de voz grave y letras misteriosas, personales y metafóricas, hacen que escuchar a Tricky sea una experiencia, manifestando el trip-hop de una forma muy humana.
  • Morcheeba: Fusionando trip-hop con pop y rhythm and blues, Morcheeba ha creado un sonido único y accesible que ha atraído a una amplia audiencia. Muy sensual y ambiental, es un grupo que puedes disfrutar fácilmente en una noche lluviosa, con buena compañía y un buen vino de por medio.
  • DJ Krush: si bien, es un representante del hip-hop abstracto, su estilo personal es muy cercano al trip-hop y cuenta con ambientes y temáticas sonoras prácticamente paralelas. A la vez, que añade la ambientación y visión japonesa al estilo, haciéndolo una experiencia sonora de por sí.
  • DJ Shadow: Tal como su contraparte japonesa, DJ Shadow, estadounidense, ha sabido integrar los fundamentos del trip-hop dentro de la fórmula clásica del hip-hop, permitiendo un abrazo entre las sonoridades y características rítmicas entre Reino Unido y Estados Unidos.

Hay muchos artistas más de los que podría contarte o añadir al listado anterior, pero para no extender esta publicación en ese sentido, te comparto algunas curiosidades que el trip-hop posee:

  • Orígenes en las calles de Bristol: El término “trip-hop” se acuñó en las calles de Bristol en los años 80, y se dice que proviene del hecho de que la música tenía un ritmo “tripiado”, es decir, parecido a alguien bajo los efectos del LSD (trip). Esto más el hip-hop del cual procede, le da su nombre al estilo, aunque, algunos artistas no disfrutan de ser catálogados dentro del término, es el que se ha hecho más popular.
  • Influencia del cine negro: Muchas de las producciones de trip-hop están influenciadas por el cine negro y las bandas sonoras de películas, lo que contribuye a su atmósfera oscura y cinematográfica, esto es muy notable en la obra de Portishead.
  • Colaboraciones frecuentes: Los artistas de trip-hop a menudo colaboran con vocalistas invitados, lo que añade una dimensión adicional a sus producciones. Estas colaboraciones han llevado a algunas de las canciones más icónicas del género.
  • Éxito comercial y reconocimiento en la cultura popular: A pesar de sus orígenes underground, muchas canciones de trip-hop se han vuelto extremadamente populares y han sido utilizadas en anuncios, películas y programas de televisión.

En conclusión, el trip-hop es un género musical cautivador que ha dejado una impresión duradera en la industria. Con su estilo musical distintivo, atmósferas hipnóticas y artistas icónicos, el trip-hop continúa cautivando a oyentes de todo el mundo y sigue siendo una fuente de inspiración para músicos y oyentes por igual.

Sumérgete en su universo sonoro y deja que te lleve en un viaje emocional a través de sus atmósferas inolvidables… para ello, he creado y publicado una nueva playlist, titulada: Trip-Hop: Light & Darkness in synchrony.

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Artista Opinion

JJBeats

Desde que retomé la música y emprendí este viaje de crear rap y un álbum que represente gustos, ideas, influencias, etc. he abierto mis oídos, mi mente y presencia hacia mi ciudad y su movimiento artístico. Siempre he conocido el movimiento musical relacionado al hip-hop local, pero quise expandirme hacia otros ritmos que me gustan, el viaje a New York City amplió aún más esta visión, así he llegado a poner atención en la escena jazz y lofi de Temuco.

Coincidentemente, también empieza a aflorar un movimiento jazz/hip-hop, gracias a Brodelaire, Los Jazzpretenders y otros artistas que empiezan a tocar al aire libre, en lugares y fechas específicas, en unos eventos llamados “Jazz Urbano”, abriendo un espacio para la improvisación musical, típica del jazz y el freestyle, off the top, típico del hip-hop, resultando en exquisitas sesiones que permiten que la creatividad, lírica, melódica y la alegría de disfrutar la música de diferentes maneras, sea una constante de desarrollo artístico, conjuntando a artistas de jazz conocidos de la región, con jóvenes exponentes del freestyle, también bailarines de breakdance y cualquier persona que sienta el deseo de expresarse, mediante algún instrumento, danza o canto, encontrando un espacio común, como si de varios universos se conjuntasen, universos que tienen la misma rama evolutiva en común: la música negra.

En tiempos en los cuales la música se convierte en una compañía más que necesaria en nuestras vidas, espacios digitales como Lofi Girl y sus beats para relajarse o estudiar se hacen parte de nuestra rutina diaria, así aparece desde la bruma de Temuco un dúo con la idea de darle vida al lofi, al hip-hop y al jazz por medio de instrumentación y presentación en vivo, una idea digital que se vuelve análoga: JJBeats.

También, la pandemia y todo lo que conllevó vivirla, abrió la puerta a nuevas formas de experimentación, ahora de forma online. Esto es lo que JJBeats ha vivido de forma directa en su génesis.

JJBeats, es un dúo de músicos que están desarrollando una propuesta basada en lofi, funk, jazz y hip-hop, de forma instrumental, formado por Javier Lorca y Javier Fuentes, Lorca en los teclados y arreglos y Fuentes en la batería. Ambos, forman parte igualmente del cuarteto Melange, junto con Esteban San Martín y Luis Medina, quien también acompaña al dúo en las presentaciones en vivo de JJBeats, en el bajo eléctrico.

Ambos músicos tienen experiencia en el medio jazzístico y en pandemia, con afán de dar rienda suelta a la creatividad y buscar formas para canalizarla durante el encierro, les llevó tal como han señalado en sus livesets, a compartir audios mediante WhatsApp, en el caso de Fuentes, con algunos breaks de batería con Javier Lorca y este le compartía de regreso otro mensaje en audio, con arreglos de teclado encima de aquel beat. Este intercambio constante, permitió a ambos establecer una forma de trabajo que dió con la creación de JJBeats, y posteriormente, ya en tiempos de plena libertad, posibilitó llevar la propuesta musical al terreno en vivo.

El viernes 23 de junio de 2023 tuve la oportunidad de ir a la tercera presentación oficial de JJBeats, llevada a cabo en Casa Varas, casona con historia en Temuco, ahora establecida como centro cultural, un espacio ad-hoc para disfrutar de buenos beats en una lluviosa noche de invierno típicamente temuquense.

Acompañado por Simón, disfrutamos de una sesión íntima, sencilla, en la cual JJBeats presenta su segundo EP, que cuenta con 10 tracks, con una duración de 21 minutos. También, presentan temas de su primer volumen, dando rienda suelta a la sonoridad lofi, jazz y hip-hop, acompañados en el saxofón por Damián Orellana y también por Homybless, quien por medio de la improvisación, se convierte en un complemento maravilloso para los beats y melodías que JJBeats ha creado. Su freestyle es natural, comprensible y demuestra una habilidad que hace eco de un buen dominio lírico rápido y creativo donde resuenan lecturas, conocimiento y formas de visión propias de alguien con una amplitud de mente que ciertamente no es común encontrar, que durante muchos momentos me hacía recordar a Mantoi.

JJBeats hace notorio que también disfruta tocar sus creaciones en vivo. Lorca y Fuentes se conocen y eso es muy notorio, también con Luisfe, hay conocimiento mutuo y entendimiento de cada uno para con su instrumento y el conjunto que forman. Es agradable notar esos detalles en músicos que vibran con lo que hacen. Luisfe ponía el groove preciso en la línea de bajo. Si bien, quizás los originales archivos de audio puedan contar con un bajo programado, traerlo al sonido presencial, le da un toque que sólo el sonido del bajo real puede otorgar.

D. Orellana, J. Fuentes, J. Lorca, L. Medina y Homybless

También tuve la oportunidad de ir al primer liveset de JJBeats, que ocurrió el 27 de enero, en el café Allegro de Temuco, si bien, el dúo no quedó satisfecho con la calidad de aquella presentación, si fue la oportunidad de conocerles y de seguir su trabajo. Así también, se presentaron en Pucón el 5 de febrero y ahora, en Casa Varas, en la fecha anteriormente señalada, ya con un fecha agendada para el 1 de julio, nuevamente en el lacustre Pucón.

Escuchar los dos volúmenes de JJBeats es una experiencia que se disfruta mucho más en vivo. Tal como Simón me señaló posteriormente, el estilo musical es algo que puedes encontrar y consumir fácilmente en Spotify o YouTube (hola Lofi Girl) pero en formato liveset, con el ambiente y sonoridad de cada instrumento, la manifestación viva del ritmo funk, jazz, lofi y hip-hop, hacen descubrir nuevas experiencias y detalles, en lo personal, destaco aquel crash formado por 3 o 4 platillos carreteados, muy utilizados, doblados y de apariencia extraña, pero con un sonido tan único que creo sinceramente que se convierte en un ítem característico del ritmo de JJBeats.

La compañía de Damián Orellana, en el saxofón en uno de los temas, trae todo ese groove del jazz que complementa tan bien el hip-hop, que de verdad, dan ganas de escuchar más.

La intimidad de la presentación hace fácil engancharse del proyecto y de disfrutarlo, poder compartir de forma grupal una instancia así es algo muy enriquecedor, que en mi caso, me influencia en mi andar musical y sé que a Simón le hace mucho sentido y le permite apreciar sonidos urbanos en su escencia más pura.

Así, en muchas ocasiones, JJBeats me hacen recordar a grupos como The Herbaliser, Kuder & Dorfmeister, y a los incomparables J Dilla y Nujabes.

Un ambiente cálido, íntimo y que invita a la apreciación musical, a dejarte llevar por los ritmos, armonías e inevitablemente a mover la cabeza ante buenos beats, disfrutando de un viaje sonoro con el sabor del vinilo, del jazz, de la electrónica, de la batería y del bajo al son de un latido grupal.

Sin lugar a dudas, JJBeats, una propuesta interesante, bacán y necesaria.

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Álbum Artista

Alopecia

WHY? es una de esas bandas que cuando la escuchas por primera vez te parece muy extraña, rara o que no encaja bien con el resto de bandas a las que uno puede estar acostumbrado. Pero que cada vez que continúas escuchándola, vas descubriendo las influencias, la mezcla de estilos, lo diverso de la propuesta. Y a nivel lírico, pues unas letras sinceras, poemas oscuros basados en experiencias (y alucinaciones) personales, a veces, metafóricas, otras veces, muy explícitas.

WHY? partió como el proyecto personal de Yoni Wolf, una suerte de one man band, donde quiso experimentar a mezclar el hip-hop con el rock indie, alejado de las experiencias aggro o metal de Rage Against the Machine, Körn o Limp Bizkit y más cercano a algún sonido o propuesta a la que quizás Chino Moreno podría ser más cercano.

La propuesta funcionó. Creando un sonido único, extraño, diferente. Que supo entremezclar las sonoridades típicas del rap alternativo y el rock indie, multiplicando igualmente sus referentes, tomando cosas de ritmos tan dispares como el folk, el trip-hop, el avant-garde, etc.

Posteriormente, incluyó a Doug McDiarmid, a Matt Meldon y a su hermano, Josiah Wolf, formando y pasando a ser una verdadera banda musical.

Yoni Wolf es un conocido del medio underground, ya que es parte del colectivo Anticon, que de por sí merece ser extendido en un artículo independiente, este conglomerado de artistas reune a Doseone, Jel, Odd Nosdam, Alias, Pedestrian y a Yoni Wolf (anteriormente formaba parte igualmente Sole, pero éste se retiró para pasar a ser totalmente independiente y autosuficiente) Anticon es la expresión del avant-garde hip-hop, el equivalente hip-hop del post-rock, al traer y agrupar, artistas con una visión diferente sobre lo que puede lograrse con el rap, como elemento musical. WHY? es ejemplo directo de esto.

Ingredientes: introspección, historias explícitas de la vida, estilo de vida, hip-hop, indie, rock, folk. Preparación: mezcla todo en una juguera por unos minutos. Resultado: Alopecia, de WHY?.

Establecida esta suerte de introducción, quiero hablarte del álbum que destaco de esta banda, su nombre: Alopecia. Es su segundo álbum, y quizá el más conocido que WHY? posee y a pesar de haber sido publicado en 2008, su sonido y propuesta suena increíblemente actual y moderna. No podría decir que es un álbum que ha envejecido bien, porque literalmente no ha envejecido. Suena fresco, extraño y moderno siempre.

Esta particularidad es generada por los ricos sonidos que forman las canciones presentes en Alopecia. Una mezcla de instrumentación en vivo y programación electrónica, creando una atmósfera única y distintiva. La producción se caracteriza por su enfoque crudo y lo-fi, con una mezcla de sonidos orgánicos y electrónicos que se entrelazan en cada canción. La voz distintiva de Yoni Wolf es otro elemento que define el estilo de Alopecia. Su voz, generalmente con un tono nasal marcado, a veces es suave y melódica, y en otros momentos puede ser rápida y rítmica, adaptándose a las letras y el estado de ánimo de la canción. La forma en que Yoni Wolf entona sus letras es una parte integral de la entrega lírica de WHY?. Al cantar y hacer rap, Yoni Wolf manifiesta en carne y hueso la propuesta que tiene con WHY?, al mezclar de una forma singular el rap y el canto, que en su voz, hace que este experimento tenga sentido.

En cuanto a las letras, Alopecia se destaca por su narrativa introspectiva y lírica poética. Las letras de Yoni Wolf son altamente introspectivas, a menudo explorando temas como la identidad, la muerte, la ansiedad, el amor y la pérdida. Sus letras están llenas de metáforas, juegos de palabras y referencias culturales, lo que las convierte en un aspecto distintivo de la música de WHY?. Muchas de estas letras, al ser introspectivas, narran sucesos y visiones, pensamientos propios de Yoni Wolf en base a sus experiencias, vivencias, romances y deseos.

En general, Alopecia es un álbum audaz y artísticamente arriesgado que combina una variedad de influencias musicales y líricas para crear un sonido único. Su enfoque experimental y líricas introspectivas han hecho de este álbum un trabajo destacado en la discografía de WHY?, quizás por esto es el álbum que más disfruto de la banda, al punto que lo he tomado como referencia al momento de inspirarme y escribir versos para algunas canciones propias.

Si se trata de elegir canciones de este álbum, sin duda alguna, me quedo con dos: Good Friday, con su sonido oscuro y relato sincero y retorcido y Simeon’s Dilemma, con el verso «Stalker’s my whole style / And if I get caught, I’ll / deny, deny, deny» y aquella idea de la letra de ser un stalker y fantasear sobre un amor no correspondido.

Un excelente álbum, que gracias a su propuesta alternativa, concede un larga duración que puede ser disfrutado de principio a fin.

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Blog Opinion

Cáscaras

Hace unos años le dí un par de vueltas a la definición de rapero (o hiphopero). A raíz de un caso particular, en base a eso, anoté esta reflexión.

Me da lata que se simplifique ser hiphopero como “a ver, dibuja mi nombre en graffiti” o más típico ahora, “tírate una improvisación, yei-yei” o “¿te doy una palabra y te mandai’ un rap?”.

Soy de los que entiende la cultura y la defiende.

Luego de tantos años en esto, sin necesidad de ser conocido, un MC que escriba o grabe mucho o un Writer que haga varios graffitis (años que no tomo una lata y hago un tag siquiera), aún así, he llegado a aprender, a entender más del hip-hop, más allá de la moda, más allá del gusto o la novedad por un ritmo o estilo artístico. Quizás, es la edad y el ir madurando pensamientos, que también he madurado respecto al hip-hop como cultura.

Soy de los que se considera purista en esto. Aún cuando puede ser un término errado o amplio al mismo tiempo.

En relación a la actualidad y enfocado más en el rap, he visto las dos caras: la de personas que se introducen en el hip-hop (sea cual sea el elemento escogido) por curiosidad o afán y los que entran porque de verdad sienten y piensan que hay algo aquí que los identifica.

Como indiqué, he visto las dos caras, y en este caso, de alguien que llega por curiosidad más que nada. Hacer rap no es algo sencillo, pero se puede empezar de la nada, dándole fuerzas al ánimo y las ganas. Muchos me han dicho que no tienen pistas, ni quien los produzca para empezar a hacer rap. Yo les he contestado: no los necesitas, para nada. ¿Quieres hacer rap?, pues coge un lápiz y un cuaderno o tu celular y escribe. ¿No tienes pistas? no las necesitas: tienes el beatbox. Y sin beatbox, acapella igual se puede. Y aún así, si insistes en depender de un track instrumental, estamos en plena década del 2020, puedes buscar en YouTube instrumentales y te aparecerán miles de resultados, tendrás para elegir. ¿Pero qué te dicen? Necesito una instrumental propia para escribir mi propio tema. Mi reacción es como ¿disculpa? nunca has escrito un rap y ¿de una quieres que te hagan una instrumental?. ¿Te gusta un tema de Tupac? pues usa esa instrumental para escribir. Luego, cuando te sientas satisfecho con tu letra, puedes buscar una instrumental más acorde a tu propio estilo, pero no necesitas que te produzcan de inmediato para aprender.

Personalmente, junto con mi hermano Enzo empezamos sólo con beatbox, ensayando algunos temas de Vico C (queríamos hacer algo en nuestra iglesia) y nuestras primeras líricas al mismo tiempo, desglosando lo que íbamos oyendo de cassettes y aprendiendo de rimas, fórmulas y demás detalles. Si queríamos algún beat, bastaba con el beat automático disponible en algunos teclados (algo así como lo hizo Planta Carnívora, jajaja). Las pistas llegaron como a los dos años después, así que tuvimos un inicio bien pobre. Pero con todas las ganas. Y eso se notó. Dentro de esos dos años, compartimos con otros hermanos de ciudades cercanas a la nuestra, rap de plaza, de calle, una radio sonando algunos CD’s y cassettes y haciendo improvisaciones al son del beatbox. Improvisaciones puras, nada de batallas, porque todos íbamos aprendiendo, no había necesidad de “juzgar o ser mejor que los otros”.

Ahora, el problema es que los chicos que quieren adentrarse en el rap, actualmente, quieren de una ser como los exponentes que oyen. Quieren inmediatez, hablar de vivir la vida nigga de una. Pero ni saben de dónde siquiera viene la palabra nigga (alguno dirá que incluso sea de un meme), ¿y qué sucede? pues, que llegan a ver un vídeo de Tupac o de Easy-E y alucinan al máximo. Ven uno de Drake o Post Malone y creen que hip-hop es sinónimo de ropa cara, de marca, de tatuajes ridículos en la cara y cadenas de oro por montones, de una parada típica y de mujeres nalgonas. Cuando la verdad, sólo era un vídeoclip y la ropa es una publicidad, tal como automóviles de Fórmula Uno tapados en logos o jugadores de fútbol haciendo publicidad de perfumes o ropa interior. ¿Y las mujeres? pues, todas modelos, nada de niñas que andan con el rapper, listas para entrar en acción o groupies. No, sólo simples modelos o bailarinas.

A mi me da un poco de pena y también lata todo eso, que quieran la ropa, que quieran las cadenas, la apariencia, para ser un artista de rap. Es empezar al revés, de afuera hacia adentro. El rap no es marca ni ropa, todo eso es un agregado, un detalle superficial, una cáscara. La letra, la lírica, el flow, es lo que te define como rapero. ¿Quieres escuchar rap? pregunté, pues anda a la plaza Teodoro Schmidt, cuando se juntan a hacer freestyle, a las batallas. Ahí tienes rap. Ahí puedes vivirlo. Por eso admiro a un grupo de chicos de la ciudad de Cunco, que sí la tienen clara. Los conocí haciendo freestyle en las céntricas calles de Temuco y desde ahí hay un lazo. Son raperos reales. Real MC’s. Se notó de inmediato. Pero esa es otra historia.

Pero ¿qué pasa? pasa que quieren ser como los llamados soundcloud rappers, locos que hacen sus temas y los suben a las plataformas y los difunden y tienen la suerte de hacerse conocidos e incluso virales. ¿Calidad? bastante despreciable la verdad. Pero se hacen moda, al igual que su imagen, porque antes que raperos o MC’s, parecen carteles publicitarios andantes. Como una alegoría de cualquier moda estética y superficial, más que un rapero que se debe a sus temas, visión del mundo/vida y habilidades.

Estos mismos raperos viven tan a costa de su apariencia adquirida (por el like, el following, el hashtag, las visualizaciones, etc.) que sus temas al final terminan siendo monotemáticos y muy, pero muy redundantes e incluso sin sentido. ¿Contenido? muy pobre, ya que destacan las marcas, la ropa, los accesorios, colores y demases detalles. Su letra se basa en su apariencia, y viceversa. Es el problema con el rap moderno, el mumble-rap, el murmullo, de raperos que cantan apenas, balbucean y repiten frases. Su fundamento es: superficialidad.

Y en el trap, casi lo mismo. Sólo he visto contenido en sus letras del tipo gangsta y egotrip, incluso emo, sobre una instrumental de tipo ya característico. Pero acá lo hacen notar como un estilo musical (y casi cultural) totalmente nuevo y distinto. Y la verdad es que no. Existe hace rato. Es sólo una variante del rap, como el hardcore, el g-funk o el southern. Es… rap. Los únicos traperos de verdad son los Traperos de Emaús. Sépanlo.

Smosh lo representó de una forma hilarantemente realista:

Más aún, es triste que, como quieren inmediatez, en vez de aprender, no piensan nada mejor que hacer covers, perdón, remixes de canciones originales de otros que ya tienen algo de tribuna. Según ellos, poniendo “su visión personal” en el track original, una forma de adaptación del tema real. Pero la letra es totalmente incoherente con la realidad de la persona que lo interpreta. Se les nota. Y un detalle: tienden a considerarse y darse a conocer dentro del rap chileno, pero ellos no hacen rap chileno y conocen a pocos exponentes del género, más que nada, los que se han dedicado al mismo estilo.

No por nada muchos están en contra de todo esto del mumble rap y el trap. Por algo el eslogan de Ambrosia for Heads rezaba así:

En la era del mumble rap, seamos claros, nosotros ponemos las barras nuevamente.

Después y a modo de punto aparte, la identidad.

Si en la música se nota que no hay novedad o un intento de innovar y caen en lo repetitivo y sin sentido, entonces es su “identidad” la que intentan demostrar. ¿Recuerdas que dije que sus letras se basan en su apariencia y su apariencia en sus letras? bueno, pues con la identidad en estos artistas es casi lo mismo.

La búsqueda de identidad es un tema amplio, que se trata en las aulas del liceo como así también en tu hogar, con tu amigos saliendo y compartiendo o bien escuchando música en tu habitación. Es amplísimo y no voy a contemplar algo más psicológico o social al respecto, sino que la identidad relacionada con el hip-hop y su cultura.

Está claro que muchos jóvenes y niños se sienten atraídos por el hip-hop por su forma, por su apariencia, su estilo y la identidad que derrochan sus exponentes, por ende, los jóvenes y adolescentes quieren tener esa misma actitud, de confianza, de “no estoy ni ahí”, de “me veo bacán” (incluso, me veo de vio‘, jaja). Y eso está súper, hasta yo mismo en parte me adentré en la cultura por lo mismo. Pero al breve tiempo entendí que no tenía que adoptar algo por que sí. O intentar tener la misma actitud de los raperos que veía en vídeos y películas. La identidad eres tu mismo. Tu personalidad y el cómo permites que el hip-hop afirme o transforme tu personalidad y mentalidad. En algunos casos, la complementa y en otros, ocurre un cambio grande (puede ser para bien o para mal) y otros, como si nada.

Algunos entenderán así porqué los Beastie Boys son mi referente directo.

Pero volviendo al caso que me hace pensar en todo esto, es que también pienso que la gente, como quiere todo rápido, hace caso omiso de los consejos basados en experiencia y sólo toman en cuenta a los que les dicen si a todo… a todo, sin ningún filtro o inteligencia. Y eso se expande hasta en la búsqueda de identidad.

Si quieres adentrarte en el hip-hop, más bien en la música, y hacer que la misma defina tu identidad, pues, dedícate a desarrollar tus habilidades musicales. Pero no caigas en ponerte una polera ancha, una gorra y un reloj abrochado sobre la manga de tu hoodie y creer que ya tienes la identidad rapera y que todos van a reconocerte como tal. Menos aún creer que porque compras una marca específica (porque “me gusta lo que provoca una marca”) te dará el estatus inmediato de rapero.

De nuevo, recuerdo las andanzas con mi bro Enzo, nosotros nos vestíamos a pura ropa americana, jajaja. Si era XL, ¡servía!. Pero, entendimos el origen y significado de la ropa ancha común en los barrios neoyorquinos y adoptamos esa visión, a la chilean way, como todos los hiphoperos de la época. ¿Marcas? sólo dentro de unos años más, cuando ambos empezamos a trabajar o tener ciertos ingresos monetarios, ambos teníamos un polerón Fubu y yo, al menos, gorras New Era. Y fueron los únicos objetos de marca que tuvimos. Recién, en 2017, volví a comprarme un 59Fifty.

Nosotros queríamos hacer graffiti, bombardear toda nuestra zona, hacer tocatas, crear canciones, aprender a producir, grabar una demo, improvisar por horas, crear block-parties, pinchar discos, hacer algo de breakdance, hacer cursos de hip-hop, hablar del hip-hop, darlo a conocer, ¡rayos! un montón de cosas. Pero nunca quisimos ser algo que no éramos ni seríamos: raperos como en los vídeos. Ser falsos.

Ahora, los cabros quieren ponerse de una alguna polera Supreme y ¡plin! por arte de magia, I’m a rapper, mothaf-cka! y la verdad… no. Te falta mucho por conocer y aprender. La analogía perfecta es una parte de la canción de Freddy Turbina:

“¡Ahí va Freddy Turbina! Si… y dicen que no duerme.”

Y el buen Freddy Turbina recién, solo recién le había sacado las rueditas chicas a su bicicleta… no sabía de los porrazos que aún le quedaban por sufrir.

Maldita sea, ojalá fuera así de instantáneo el reconocimiento…

Tu crecimiento puede ir de la mano con tu identidad, ¡obvio! pero para ello debes conocer, aprender, experimentar, practicar, etc. Si sólo vas a hacer cosas por buscar aprobación y/o provocar algo en los demás y no en ti o no por ti, pues, algo anda mal.

Y si alguien te aconseja y recomienda algo o da algunos tips, pues, mínimo pensarlo un par de veces y algo tomar de ello. Sino, pues, seguirás siendo igual de pusilánime que hasta ahora, partiendo desde afuera hacia adentro.

Estoy en contra de locos así, de los porfiados. No seré un exponente del hip-hop así grande como otros, pero amo esta cultura, me metí en ella hace tanto tiempo ya y le debo mucho al hip-hop, más allá de rimas, graffitis y música.

Al final, como dije hace un par de años atrás, el rap es para raperos, no para cantantes de rap. Para MC’s, no para poseros.

La identidad se forma de adentro hacia afuera, no al revés. En el hip-hop, es lo mismo. Imitar a los niggas o boricuas de vídeos es sólo eso: imitación, porque hasta ellos la tienen clara: es un vídeo y deben vender su música de manera atractiva.

RESPECT THE ELEMENTS.
RESPECT THE CULTURE.
RESPECT THE HIP-HOP.

PD: Esto fue escrito originalmente en 2018 y actualizado en 2023.